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"¿Pasa algo si bebo un poco si estoy con antibióticos?" esta es una de las preguntas que más escuchamos en el mostrador de la farmacia. La respuesta es sencilla: depende del antibiótico, pero, casi siempre, es mala idea... En este artículo de blog te contamos qué pasa en tu cuerpo cuando alcohol y antibióticos coinciden.
Antibióticos con alcohol
¿Qué pasa con los antibióticos y el alcohol cuando entran en nuestro organismo?
Antibióticos
Debemos tener claro que los antibióticos son medicamentos ideados para tratar una infección bacteriana, buscando impedir el crecimiento de la población microbiana y eliminar las bacterias causantes del daño.
Para conseguirlo, el antibiótico necesita alcanzar en sangre una concentración determinada durante un tiempo concreto. Es lo que llamamos concentración terapéutica:
- El antibiótico llega a sangre.
- Mantiene su concentración estable.
- Alcanza su diana (lugar donde debe actuar).
- Permanece tiempo suficiente.
Alcohol
El alcohol es una sustancia que se metaboliza en el hígado. Cuando el alcohol entra en nuestro organismo, produce:
- Depresión del sistema nervioso central.
- Irritación gástrica.
- Inmunosupresión leve.
¿Qué pasa si tomo antibióticos y bebo alcohol?
El verdadero problema es el lugar en el que se metabolice el antibiótico o si afecta al sistema digestivo. Es entonces cuando interfieren entre sí, pudiendo darse las siguientes consecuencias por los antibióticos y el alcohol:
- Reacción tipo disulfiram. Algunos antibióticos bloquean la enzima (proteína) que degrada el alcohol, haciendo que este no pueda eliminarse y se acumule en sangre, pudiendo darse intoxicación aguda (se manifiesta con calor facial intenso, palpitaciones, náuseas, dolor de cabeza, hipotensión...). NO tomar ni una gota de alcohol con metronidazol, tinidazol, doxiciclina, linezolid...
- El antibiótico funciona peor porque el alcohol influye en su absorción y distribución, impidiendo que se alcance la concentración terapéutica. Esto hace que la infección tarde más en curarse, que existan recaídas y que incluso se desarrolle resistencia bacteriana.
- Sobrecarga hepática, ya que si el antibiótico se metaboliza en el hígado, el alcohol y el medicamento compiten por las mismas enzimas. Se elevan las transaminasas y aparece cansancio, náuseas o intolerancia al tratamiento.
- El alcohol también puede intensificar efectos adversos (náuseas, mareos...).
Antibióticos y alcohol, cuánto tiempo hay que esperar
El antibiótico pasa por 4 fases desde que llega al organismo para poder ejercer su acción y el alcohol afecta a todas ellas:
- El antibiótico se absorbe y entra en sangre; el alcohol altera la absorción.
- El antibiótico se distribuye y llega al tejido infectado; el alcohol afecta a la perfusión.
- El antibiótico se procesa en el hígado; el alcohol también se metaboliza en el hígado, compitiendo entonces con el antibiótico.
- El antibiótico se expulsa.
Así que, si hay alcohol, el antibiótico no funciona bien:
- Algunas bacterias sobreviven.
- Algunas bacterias aprenden a resistir.
- La próxima vez puede que el tratamiento no funcione.
Aunque terminemos la caja de antibióticos, debemos tener en cuenta que siguen ejerciendo su acción 24-72 horas más, por lo que debemos esperar justo este tiempo, 24-72 horas.