Consejos para aprender a desconectar del trabajo en vacaciones

Cómo desconectar del trabajo en vacaciones y disfrutar del descanso
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Con la llegada del verano, un año más, se vuelve a poner a prueba la capacidad de los trabajadores españoles para olvidarse del trabajo. Los datos confirman que la desconexión digital sigue siendo una asignatura pendiente, con un 63% de trabajadores que confirma que no logra desconectar en vacaciones, cifra superior a 2024 y 2023, y un 23% de ellos además reconoce que atiende siempre las cuestiones laborales que se presentan en su descanso. Utilizar las vacaciones para desconectar del trabajo no es un lujo, es necesario y fundamental para nuestro bienestar.

En el artículo de hoy te contamos más sobre este tema de actualidad y te proponemos algunos consejos prácticos para que logres desconectar del trabajo y disfrutar de tus vacaciones, familia y amigos.

¿Por qué nos cuesta tanto desconectar del trabajo?

En los últimos años, debido a la digitalización, el aumento del teletrabajo y la constante conectividad, ha aumentado la incapacidad de poder desconectar del trabajo. Sin embargo, aunque pueda parecer un problema individual, la dificultad para desconectar no depende únicamente del trabajador, sino que está fuertemente influenciada por las estructuras sociales, económicas y políticas que nos rodean. Es importante asociar las vacaciones y la desconexión, y aquí te enseñamos algunos de los motivos que nos lo impiden.

  • La “cultura del siempre disponible”: existe una presión social y laboral por estar disponible de manera constante, ser productivo sin descanso y rendir en todas las áreas de la vida. Se estima que cada trabajador recibe de media 120 correos corporativos al día y 58 mensajes en chats enviados fuera del horario laboral. Esta presión social y laboral está tan arraigada que muchas personas se sienten culpables al tomarse tiempo para descansar, lo que genera un estado de tensión constante, que hace que muchas personas sean incapaces de relajarse en el tiempo libre por sensación de culpa.
  • La falta de hábitos de descanso: el no tener establecidos horarios de descanso, puede ser motivo para seguir revisando correos electrónicos o mensajes en nuestro tiempo personal, dificultando al cerebro la diferenciación entre trabajo y descanso.
  • La asimilación de trabajo constante: nuestro cerebro convierte el estado de estrés constante en un estado de base, traduciéndose en dificultad para relajarnos, con niveles de cortisol y adrenalina elevados, haciendo muy difícil desconectar del trabajo en vacaciones.
  • El miedo a "desconectar y perderse algo": en muchos casos, las personas temen desconectar por la preocupación de que pueda ocurrir algo importante, siendo este un reflejo de la ansiedad existente sobre el rendimiento laboral.
  • Valorar el trabajo como identidad social: la sociedad valora el éxito profesional, y esto hace que muchas personas definan su valor personal en función de su rendimiento laboral, hecho que dificulta desconectar del trabajo por el miedo de ''perder relevancia social o estatus''. El trabajo se convierte así en una extensión de nosotros, dificultando la separación entre lo personal y lo profesional.
  • La precarización laboral: la inestabilidad laboral, contratos temporales y la falta de beneficios sociales hacen que desconectar del trabajo sea aún más complicado por la inseguridad y el temor a perder el empleo o no ser lo suficientemente productivo para mantener el puesto.

Y entonces, ¿cómo desconectar del trabajo?

Si no sabes cómo desconectar del trabajo en vacaciones, la respuesta es: anticiparse. La clave es empezar a planificar las vacaciones con tiempo y a reducir el ritmo de trabajo días o semanas antes, dejando atendidas las responsabilidades y proyectos. Unos consejos prácticos son:

  • Fijar horarios laborales y respetarlos.
  • Delega tareas y proyectos que no puedan esperar a tu regreso.
  • Comunica tu ausencia con antelación tanto a clientes como al equipo.
  • Habla abiertamente con tu equipo sobre tus límites de disponibilidad.

Durante las vacaciones: hábitos para desconectar de verdad

Pensar constantemente en tareas pendientes, revisar el correo o responder mensajes laborales impide que el cerebro entre realmente en modo descanso. Por eso, te contamos cómo desconectar en vacaciones gracias a estos hábitos:

Pon límites al móvil y al correo

Uno de los pasos más importantes para desconectar en vacaciones es reducir el contacto con el trabajo. Si es posible, desactiva las notificaciones del correo corporativo y silencia los grupos de WhatsApp o chats relacionados con el trabajo durante esos días. No se trata únicamente de no responder, sino de evitar la tentación de consultar continuamente el móvil.

Crea una rutina de descanso activo

Descansar no significa necesariamente no hacer nada; de hecho, podemos obtener más energía cuando dedicamos tiempo a actividades que disfrutamos y que normalmente no podemos realizar durante el año. Pasear por la naturaleza, practicar ejercicio moderado, leer, compartir tiempo con familiares o amigos o simplemente cambiar de entorno son formas de descanso activo que favorecen el bienestar físico y mental.

Practica la desconexión mental progresiva

Es normal que los primeros dos o tres días sigas pensando en el trabajo, ya que el cerebro necesita un tiempo para adaptarse al cambio de ritmo. Debemos aceptar este proceso en lugar de frustrarnos, incorporando pequeñas estrategias o actividades que favorezcan la relajación, así como priorizar hábitos saludables como sueño de calidad, alimentación equilibrada y ejercicio físico.

Cuándo el problema va más allá del estrés laboral

Es normal que, en épocas de mayor carga de trabajo, resulte difícil desconectar. Sin embargo, cuando esta situación se prolonga en el tiempo y comienza a afectar al descanso, al estado de ánimo o a la calidad de vida, es importante prestarle atención.

Algunas señales de alerta son el insomnio persistente, la dificultad para desconectar mentalmente incluso durante las vacaciones, la irritabilidad, la sensación de agotamiento que no mejora con el descanso o la pérdida de motivación para realizar actividades que antes disfrutabas.

En estos casos, es recomendable consultar con un profesional sanitario que pueda valorar la situación y ofrecer el abordaje más adecuado.

Cuando, a pesar de adoptar estos hábitos, cuesta relajarse o conciliar el sueño, algunos complementos naturales pueden ser un apoyo, siempre dentro de un estilo de vida saludable. Una opción es Aboca Sedivitax, formulado con melisa, pasiflora y valeriana, plantas tradicionalmente utilizadas para favorecer la relajación y mejorar la calidad del descanso.

Recuerda que la verdadera desconexión no consiste solo en dejar de trabajar, sino en dejar de pensar constantemente en el trabajo y aprovechar las vacaciones para cuidar la salud tanto física como mental, para volver con más energía, claridad y bienestar.