Envíos gratis a partir de 59€

ON Click to care

ONbeauty

Más allá del cuero cabelludo con picor, está la caspa, la descamación, el exceso de sebo…

Existen estudios que corroboran el poder del pelo para influir en tu autoestima. Tradicionalmente, la mayoría atenciones se han focalizado en la fibra, pero ha llegado el momento de saber interpretar las pistas que te da la piel del cuero cabelludo.

Más allá del cuero cabelludo con picor, está la caspa, la descamación, el exceso de sebo…

El concepto de “skinificación capilar” llegó a nuestras vidas para quedarse. Lo que comenzó como un movimiento que reclamaba dedicarle al pelo las mismas atenciones que al rostro, puso en evidencia lo que algunos gurús ya proclamaban: el punto de partida de una melena saludable y bonita se encuentra en el cuero cabelludo que está formado por unos 500 centímetros cuadrados de una piel con unas particularidades propias.

“Es un área especialmente interesante y compleja”, explica la farmacéutica Silvia del Río, ya que “además de actuar como barrera protectora frente al exterior (al igual que el resto de superficie cutánea), es el entorno en el que se encuentran los folículos pilosos que son responsables del crecimiento del cabello”. Estos 100.000-150.000 folículos pilosos reciben nutrientes y oxígeno a través de la vascularización de la dermis, se encuentran rodeados de una elevada densidad de glándulas sebáceas y sudoríparas (colaboran en formar el protector manto hidrolipídico) y están cubiertos del propio pelo. El resultado es que “por su diferente exposición a factores ambientales, su ventilación y la forma en la que aplicas y retiras los productos cosméticos, cuenta con una microbiota diferente, fundamental para mantener la salud cutánea de la zona”, señala la experta.

Por qué es tan importante el cuero cabelludo

Lo esencial es tener presente que un cabello sano comienza en una piel sana, la encargada de crear el entorno para el desarrollo correcto del ciclo de crecimiento de los folículos pilosos.

Hay que tener en cuenta que el cuero cabelludo y la fibra capilar son cosas diferentes con necesidades distintas. Silvia del Río indica que mientras la fibra es una estructura queratinizada que, principalmente, requiere cuidados cosméticos destinados a mejorar su resistencia, hidratación, suavidad y protección, el cuero cabelludo es piel viva que debes tratar con una higiene adecuada para mantener su equilibrio.

Además, estos centímetros de piel también “experimentan cambios asociados al envejecimiento cutáneo y a factores como la exposición solar, los procesos oxidativos y las variaciones hormonales”, insiste la experta, que concluye con que “incorporar su cuidado en tu rutina de belleza, tiene sentido tanto desde el punto de vista estético como de su bienestar”.

Picor en el cuero cabelludo, descamación, exceso de sebo… Descubre síntomas de alerta

Silvia del Río los define como “una especie de “lenguaje” de la piel pero, como no todos tienen el mismo origen, resulta esencial no hacer un autodiagnóstico únicamente a partir de lo que ves”. Las manifestaciones más frecuentes son:

  1. Descamación o sensación de sequedad
    “La descamación puede aparecer cuando existe una alteración de la barrera cutánea, falta de humedad ambiental, uso de productos demasiado irritantes o determinadas patologías dermatológicas”, indica la farmacéutica.
    Si percibes unas pequeñas escamas blancas, con cierto picor leve y una sensación de tirantez, es posible que se trate de un cuero cabelludo seco y, por tanto, su consejo es aportar por una limpieza suave, evitar las fórmulas excesivamente detergentes y mantener una adecuada hidratación de la piel. Sin embargo, no toda descamación implica ese origen así que, “si es persistente, abundante o se acompaña de inflamación, enrojecimiento o placas, hay que valorar otras causas y consultar con un dermatólogo para descartar que se trate de caspa u otra patología capilar”, concluye.
  2. Caspa ¿Sabías que se trata de una de las alternaciones capilares más frecuentes? Se suele relacionar con cambios en la microbiota del cuero cabelludo a cargo de un hongo llamado Malassezia, y “puede manifestarse mediante escamas blanquecinas o amarillentas, en ocasiones acompañadas de picor y cierta inflamación”, indica la farmacéutica. Su consejo es elegir un champú anticaspa que contenga activos específicos en función de las características y necesidades de tu piel, puesto que “la caspa puede ser seca o grasa y debe tratarse de forma distinta”.La dermatitisseborreica, la psoriasis o algunas dermatitis de contacto son algunas patologías que pueden que pueden confundirse con la caspa. En caso de duda, visita a un experto.
  3. Picor en el cuero cabelludo e irritación
    Resulta un síntoma tan habitual como poco específico. Entre sus orígenes, la experta destaca “desde sequedad, caspa o dermatitis seborreica, hasta determinadas patologías dermatológicas, una reacción irritativa o alérgica a un producto cosmético o, incluso, una limpieza inadecuada”.
    Algunos de sus consejos es que te fijes si se desencadena ante la aplicación de una referencia nueva (si es así, pausa su uso para comprobarlo) y “cuando el picor es intenso, persistente o se acompaña de enrojecimiento, lesiones, supuración o aparecen costras en el cuero cabelludo, consulta con un dermatólogo”.
  4. Exceso de sebo
    Se produce cuando las glándulas sebáceas generan una cantidad elevada de grasa que provoca que el pelo “adquiera un aspecto apelmazado poco tiempo después del lavado”, afirma Silvia del Río.
    Con la máxima de que la frecuencia de la limpieza siempre se debe adaptar a las necesidades reales del cuero cabelludo, admite que en estos casos puede ser necesario aumentarla, aliándote con un champú adecuado y respetuoso con la piel.
    Por último, insiste en la importancia de no confundir un cuero cabelludo graso con una dermatitis seborreica, donde el exceso de grasa suele acompañarse de eritema, picor y descamación.
  5. Caída capilar
    Es quizá el síntoma más alarmante y que más consultas acumula, a pesar de que “es normal perder cabello diariamente, pues cada folículo piloso se encuentra en un ciclo de crecimiento, reposo y caída”, admite.
    Las señales que deben alarmarte son “un aumento de esa perdida mantenido en el tiempo, la disminución evidente de densidad o la aparición de zonas con menor cobertura capilar”, indica la experta que, aunque sostiene que las causas pueden ser muy variadas (cambios hormonales, factores genéticos, déficits nutricionales, enfermedades, ciertos medicamentos, estrés…) es importante identificarla con un estudio dermatológico o tricológico antes de iniciar cualquier tratamiento.



Productos Destacados

Isabel Salinas

Escrito por

Isabel Salinas

Directora Editorial ON CLick to Care

Periodista especializada en salud y belleza, es licenciada en Publicidad y RR.PP. por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Cuenta con más de 15 años de experiencia como colaboradora en diferentes medios, tanto en papel como de prensa digital, entre los que destacan ELLE, VANITATIS o COSMOPOLITAN. Apasionada por el universo del bienestar, le fascina conocer al detalle los ingredientes más eficaces, descubrir (y testar) las innumerables tendencias cosméticas y analizar cada nuevo hábito de autocuidado con una perspectiva crítica, siempre ayudándose del expertise de profesionales de referencia.

Ver todos sus artículos

¿Qué quieres saber?

Búsquedas populares:

···

Suscríbete y recibe todas las novedades de nuestra revista ON Click to care

Suscribirte a la newsletter editorial personalizada de ON y estar al día de todas las novedades en Salud, Belleza y Bienestar.