La varicela es una de las enfermedades infecciosas más comunes en la infancia, pero, ¿sabías que también puede afectar a adultos y a adolescentes? Es una enfermedad frecuente, pero que genera muchas dudas. En Farmaciasdirect te contamos todo lo que debes saber sobre la varicela y las medidas que debes tomar para su prevención y tratamiento.
¿Qué es la varicela?
La varicela es una patología infecciosa causada por el virus varicela-zóster, familia de los herpesvirus. Puede afectar a personas de cualquier edad, siendo sus síntomas más severos en adultos, mujeres embarazadas y personas con sistema inmune debilitado. Recuerda que puede aparecer varicela en bebés o varicela en adultos.
Una vez pasado el proceso infeccioso, el virus no desaparece, se queda en el cuerpo "dormido", latente, pudiendo volver a manifestarse en forma de herpes zóster o "culebrina".
Síntomas de la varicela
La varicela se caracteriza por los siguientes síntomas:
- Fiebre
- Malestar, cansancio
- Pérdida de apetito
- Dolor de cabeza
- Erupciones cutáneas o sarpullidos que son muy característicos por su aspecto rojo. Esta evoluciona a ampolla y, esta después, a costra.
- Picor intenso
Estos síntomas aparecen a los 10-21 días tras el contagio. No todas las personas padecen los síntomas con la misma intensidad, siendo más severos en el caso de los adultos frente a los niños.
¿La varicela es contagiosa?
Sí, la varicela es muy contagiosa, pero, ¿cómo se contagia la varicela? Puede transmitirse por dos vías:
- Vía aérea: llega a nosotros por las gotículas que desprende una persona infectada al toser, hablar o estornudar.
- Contacto directo: se contagia si tocamos las lesiones.
Aquella persona que padece la varicela puede empezar a contagiar 1-2 días antes de que aparezca la primera lesión. Seguirá haciéndolo hasta que desaparezcan todas las costras.
¿Cuánto dura la varicela?
La varicela suele durar 7-10 días, aunque puede alargarse un poco más en función del tiempo que tarden las costras.
Posibles complicaciones
La varicela es una enfermedad que, controlada de la forma adecuada, no debe producir complicaciones. Es algo raro que se den, pero, podemos encontrar entre ellas:
- Neumonía varicelosa, más frecuente en adultos.
- Sobreinfecciones bacterianas de la piel, al existir rascado.
- Complicaciones neurológicas, en casos muy aislados.
Etapas de la varicela
La varicela evoluciona de la siguiente forma:
- Fase de incubación: sin síntomas visibles.
- Fase prodrómica: aparecen los síntomas, comienzan a aparecer a los 10-21 días tras el contagio.
- Fase eruptiva: aparecen las lesiones. La erupción o sarpullido evoluciona a ampolla y después a costra.
- Fase de curación: las costras se caen. Si no se han rascado, no quedarán cicatrices.
Cómo tratar la varicela
El proceso vírico debe tener un control y seguimiento médico. Este, normalmente, prescribirá y recomendará:
- Medicamentos antipiréticos, para bajar la fiebre.
- Medicamentos antihistamínicos, para combatir el picor.
- Lociones secantes, para las costras.
- Lociones calmantes, para aliviar el picor y devolver el confort a la piel.
- Medicamentos antivirales específicos, si lo ve adecuado.
Se recomienda tomar duchas cortas y con productos suaves, como pueden ser los aceites lavantes. También, mantener las uñas cortas y así evitar lesiones por rascado para calmar el picor.
Prevenir la varicela
La principal medida de prevención frente a la varicela es la vacunación. De hecho, se incluye en el calendario de vacunación infantil, aunque también se recomienda en aquellos casos de personas más vulnerables frente a la patología y que no hayan pasado la enfermedad.
Otras medidas eficaces en la prevención son:
- Higiene de manos.
- Evitar el contacto con las personas contagiadas.
- Permanecer aislado durante la fase contagiosa.
Varicela y cicatrices
Como ya hemos visto, durante el proceso de varicela se producen diferentes tipos de lesiones cutáneas que causan mucho picor, un síntoma que es muy molesto. Ante este, inevitablemente, tendemos a rascarnos, pero es algo que debemos evitar si no queremos que se queden las cicatrices. Para ello, recomendamos:
- Uñas cortas; si existe rascado, al menos no habrá riesgo de daño.
- Evitar el rascado.
- No manipular las costras.
- Aplicar productos tópicos que calmen el picor.
- Buena hidratación de la piel que favorezca la recuperación cutánea.