Diabetes en gatos, qué es y qué hacer

Diabetes en gatos: qué es, síntomas y cómo tratarla

Existen muchas enfermedades comunes entre animales y personas, que producen síntomas similares y el tratamiento también es similar. Hoy explicamos la diabetes en gatos.

Diabetes en gatos: ¿qué es?

La diabetes mellitus en gatos es una enfermedad endocrina relativamente común, especialmente en gatos mayores o con sobrepeso. Se produce cuando el cuerpo del gato no puede producir suficiente insulina o no puede utilizarla de manera efectiva. La insulina es una hormona que ayuda a regular los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. Cuando hay un problema con la insulina, los niveles de glucosa en la sangre aumentan, lo que puede llevar a una serie de complicaciones de salud.

  1. Diabetes tipo 1: Este tipo ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina. Es más raro en gatos, pero puede ocurrir.
  2. Diabetes tipo 2: Este tipo es más común en gatos y ocurre cuando las células del cuerpo no responden adecuadamente a la insulina (resistencia a la insulina), o el páncreas no produce suficiente insulina para superar la resistencia. Es más frecuente en gatos con sobrepeso o con una dieta inadecuada.

Síntomas de la diabetes en gatos

  • Poliuria y polidipsia: El gato orina más de lo normal y bebe grandes cantidades de agua.
  • Pérdida de peso: A pesar de un apetito normal o incluso aumentado.
  • Aumento del apetito: El gato puede comer más de lo habitual, pero aun así perder peso.
  • Letargo: El gato puede mostrar menos energía y pasar más tiempo durmiendo o acostado.
  • Comportamiento alterado: Algunos gatos pueden volverse más agresivos o mostrar signos de debilidad.
  • Pelaje opaco: El pelaje puede volverse menos saludable y brillante.

En casos más graves puede haber complicaciones como ceguera, cetoacidosis diabética y problemas cardiovasculares y renales.

Causas de la diabetes en gato y sus factores de riesgo

Es importante entender que muchas veces no es solo una única causa o factor lo que influye; se pueden combinar varias causas.

  1. Sobrepeso u obesidad: El exceso de grasa corporal puede provocar resistencia a la insulina.
  2. Edad avanzada: La diabetes es más común en gatos mayores.
  3. Enfermedades subyacentes: Otras enfermedades, como infecciones crónicas o pancreatitis, pueden contribuir al desarrollo de la diabetes.
  4. Dieta inadecuada: Una dieta rica en carbohidratos puede contribuir al desarrollo de la enfermedad.
  5. Predisposición genética: Algunas razas de gatos pueden ser más propensas, como los gatos siameses.

¿Cómo es el diagnóstico de la diabetes en gatos? 

El diagnóstico de la diabetes en gatos se realiza a través de una combinación de análisis de sangre y de orina para medir los niveles de glucosa, junto con la historia clínica del animal.

Tratamiento para la diabetes en gatos

  1. Insulina: Los gatos con diabetes generalmente necesitan inyecciones de insulina para controlar sus niveles de glucosa en sangre. Existen diferentes tipos de insulina para gatos diabéticos, y la elección dependerá de las necesidades específicas de cada gato.
  2. Dieta controlada: Se recomienda una dieta baja en carbohidratos y rica en proteínas, para ayudar a controlar los niveles de glucosa. Es importante que el veterinario recomiende la mejor dieta para cada caso. Aquí te damos algunas sugerencias: Virbac Hpm Feline Weight Loss DiabetesPurina Pro Plan Vet Feline Dm Diabetes ManagementRoyal Canin Veterinary Diabetic.
  3. Monitoreo constante: El veterinario podrá ajustar las dosis de insulina según los niveles de glucosa, que pueden ser monitoreados mediante pruebas regulares de sangre o glucosa en orina.
  4. Control del peso: Si el gato tiene sobrepeso, perder peso de manera controlada puede mejorar la eficacia de la insulina.

¿Cuál es el pronóstico?

Si se diagnostica y trata a tiempo, muchos gatos con diabetes pueden vivir una vida normal y saludable. El control y compromiso del propietario en un tratamiento a largo plazo es esencial. Si sospechas que tu gato tiene diabetes, es importante llevarlo a tu veterinario habitual lo antes posible para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Así que recuerda que hacer chequeos anuales y estar pendiente de los síntomas puede ayudar a detectar antes ciertas enfermedades.