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Cómo cuidar la piel después del verano. 3 pasos para recuperarla

Publicación: 14/9/2026

Cómo cuidar la piel después del verano. 3 pasos para recuperarla

El sol, la playa, los viajes... dejan grandes recuerdos, pero también pueden dejar huella en nuestra piel.

Si después de las vacaciones notas tu rostro más apagado, deshidratado, tirante, o con nuevas manchas, Septiembre es el momento de adaptar de nuevo tu rutina dando ese cuidado extra a la piel. Con una rutina sencilla y los activos adecuados, podemos ayudar a nuestra piel a recuperar progresivamente su hidratación, luminosidad y equilibrio. Desde FarmaciasDirect, en el siguiente blog te proponemos 3 pasos para cuidar la piel post verano y recuperar su aspecto saludable.

¿Cómo afecta el verano a nuestra piel?

Durante el verano, la exposición a la radiación solar, las altas temperaturas, el cloro, la sal o incluso los cambios en nuestros hábitos pueden alterar la barrera cutánea y favorecer la pérdida de hidratación. Como consecuencia, la piel después del verano puede parecer más seca, sensible y mostrarse más apagada o con un tono menos uniforme. Todo ello hace que se altere su equilibrio y que a la vuelta de las vacaciones la piel presente diferentes necesidades.

Piel seca y deshidratada después del verano

Una de las consecuencias más frecuentes es la deshidratación o la piel deshidratada en verano. El calor, la exposición solar, el cloro o la sal, como hemos comentado, son factores que pueden favorecer la pérdida de agua, alterándose la función barrera, dando lugar a síntomas como tirantez, menor elasticidad, descamación o piel más apagada.

Puede aparecer en todo tipo de pieles, incluso mixtas o grasas, ya que la piel deshidratada no es necesariamente una piel seca. A este tipo de piel le falta agua, al contrario que a la piel seca, que es aquella que presenta falta de lípidos. Por ello cuando decimos que tenemos la piel seca en verano, realmente la piel está deshidratada.

Manchas en la piel después del verano

Otro de los signos que pueden hacerse más evidentes después de los meses de mayor exposición solar son las manchas o hiperpigmentaciones, tanto nuevas como otras ya existentes. La radiación UV estimula la producción de melanina como mecanismo de defensa y, debido a una distribución irregular de esta, pueden aparecer esas zonas más oscuras y un tono menos uniforme.

  • ¿Y qué ocurre con las manchas blancas en la piel en verano?

En ocasiones simplemente se hacen más evidentes al broncearse la piel que las rodea, pero pueden tener diferentes causas. Si aparecen nuevas manchas blancas, aumentan de tamaño, presentan descamación o persisten en el tiempo, es recomendable consultar con un dermatólogo para conocer su origen.

Daño solar y pérdida de luminosidad

La exposición acumulada a la radiación solar también puede provocar fotoenvejecimiento, afectando progresivamente a estructuras como el colágeno y la elastina. Como consecuencia, después del verano podemos percibir una piel más apagada, con una textura menos uniforme o con líneas de expresión más visibles.

Cómo cuidar la piel después del verano en 3 pasos

1.Empieza por una limpieza eficaz pero suave y respetuosa con la piel

Después de las vacaciones, podemos tener la tentación de recurrir a exfoliaciones intensas para eliminar rápidamente ese aspecto apagado. Sin embargo, si la piel está deshidratada o sensibilizada, lo primero será recuperar su equilibrio y evitar una limpieza excesivamente agresiva.

La limpieza diaria permite retirar restos de protector solar, sudor, grasa e impurezas acumuladas y preparar la piel para los siguientes productos de la rutina.

Recomendamos Avène Espuma Limpiadora, que cuenta con una fórmula ligera, con una agradable fragancia, que desmaquilla, purifica y calma la piel gracias a su fórmula a base de Agua termal de Avène y glicerina. Es apta para todo tipo de piel, incluso sensibles, ya que no contiene jabón y se elabora con el mínimo de ingredientes en la dosis justa para garantizar la eficacia y la tolerancia.

Siempre que la piel se vaya recuperando, una exfoliación suave si puede resultar muy útil para eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel y dan ese aspecto apagado y áspero. Por tanto, puede ayudar a mejorar la textura y permitir que los tratamientos posteriores penetren mejor y actúen con mayor eficacia.


2. Recupera la hidratación perdida y la barrera cutánea

Recuperar los niveles de hidratación será una de las principales necesidades de la piel post verano. Los ingredientes humectantes ayudan a captar y retener agua, contribuyendo a recuperar la función barrera y la piel deshidratada en verano, disminuyendo así, la sensación de tirantez.

En este paso recomendamos la gama Avène Hydrance, con diferentes opciones que permiten adaptar la hidratación a las necesidades de cada piel:

  • Avène Hydrance Aqua-Gel, con una textura crema-gel fresca y ligera, que proporciona una hidratación intensa y resulta ideal para pieles deshidratadas que buscan una sensación refrescante y confortable sin una textura pesada, incluso aquellas más sensibles.
  • Avène Hydrance Emulsión Ligera, especialmente indicada para pieles normales a mixtas y sensibles, hidrata de forma duradera manteniendo una textura ligera y de rápida absorción.

De esta forma, podemos proporcionar a la piel la hidratación que necesita después del verano adaptando la textura a nuestro tipo de piel y preferencias.

3. Aporta luminosidad y combate el estrés oxidativo

Una vez recuperada la hidratación, podemos incorporar activos antioxidantes para tratar ese aspecto apagado y ayudar a proteger la piel frente al estrés oxidativo generado por factores externos.

Un buen producto en este punto es Avène Vitamin Activ Cg Sérum, que gracias a su combinación de activos Vitamina Cg*, considerada la forma más estable, Bakuchiol y Niacinamida, alisa las arrugas, potencia la luminosidad de la piel y reduce la aparición de manchas oscuras.

No olvides el cuidado de la piel el resto del año

Que hayan terminado las vacaciones no significa que haya terminado la exposición a la radiación solar. Para mantenerla sana, luminosa e hidratada durante todo el año, te recomendamos utilizar diariamente un fotoprotector de amplio espectro, fundamental para proteger la piel y prevenir el fotoenvejecimiento.

Además, será muy importante llevar una alimentación e hidratación correctas. No te olvides de hidratarte también desde el interior y de alimentarte de forma saludable, con una dieta rica en vitaminas y antioxidantes, que se reflejará directamente en la salud de tu organismo y de tu piel.

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Nutrición y dietetica
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Julia Mendoza Murillo