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Falta de libido por estrés: causas y cómo recuperar el deseo sexual

líbido
salud sexual

Publicación: 27/7/2026

Causas de la falta de libido por estrés y soluciones para mejorar el deseo sexual

La falta de libido es una consulta cada vez más frecuente tanto en hombres como en mujeres. Aunque solemos asociarla a los cambios hormonales o al paso de los años, uno de los factores que más influye en la disminución del deseo sexual es el estrés. En este artículo te explicamos la causa, cuál es la relación entre el estrés y la libido y qué puedes hacer para recuperar el deseo de forma natural.

¿Qué es la libido?

La libido se refiere al deseo sexual que experimenta el ser humano, tanto hombres como mujeres, que lo impulsa a buscar la intimidad y la conexión sexual con otras personas. Es variable a lo largo del tiempo y de un individuo a otro, siendo esencial desde el punto de vista físico y emocional.

¿Por qué el estrés quita el deseo sexual?

El estrés altera el estado de ánimo y reduce la energía, lo cual puede estar directamente relacionado con esta disminución, pero no solo es este el motivo por el que el estrés baja la libido, sino porque también eleva el cortisol, que es la hormona del estrés, que interfiere en muchas funciones corporales, incluida la sexual.

El cortisol y la libido

Cuando pasamos por etapas prolongadas de estrés, se mantienen niveles elevados de cortisol frente a otras hormonas precursoras de hormonas sexuales. El resultado será un desequilibrio hormonal, afectando al deseo, la energía o incluso la respuesta sexual.

¿Cómo saber si la falta de libido se debe a estrés?

Cuando la disminución del deseo sexual está provocada por el estrés suele aparecer acompañada de otros síntomas físicos y emocionales derivados de un estado de tensión mantenido en el tiempo. Algunas señales que pueden indicar que el estrés está afectando a tu libido son:

  • Sensación de cansancio o fatiga constante
  • Dificultad para desconectar del trabajo o de las preocupaciones diarias
  • Irritabilidad o cambios de humor frecuentes
  • Problemas para conciliar el sueño o descanso poco reparador
  • Disminución del interés por las relaciones sexuales, incluso aunque exista atracción
  • Dificultad para concentrarse o sensación de tener la mente siempre ocupada
  • Menor disfrute de actividades que antes resultaban placenteras

En estos casos, el problema no suele ser únicamente la falta de deseo sexual, sino que el organismo se encuentra en un estado de alerta continuo. Cuando esto ocurre, el cerebro prioriza funciones relacionadas con la gestión del estrés frente a otras, como el deseo sexual.

Otras causas de la falta de libido

Aunque el estrés es uno de los factores que más disminuye el deseo sexual, no es el único, y en muchos casos, intervienen varios factores al mismo tiempo. A continuación te explicamos por qué baja el deseo sexual.

  • Falta de libido en la mujer

En la mujer, la disminución del deseo sexual puede estar relacionada con cambios hormonales propios de determinadas etapas de la vida como: menopausia, el embarazo o la lactancia. También algunos anticonceptivos hormonales, determinados medicamentos, la sequedad vaginal o problemas emocionales como la ansiedad y la depresión pueden influir.

  • Falta de libido en el hombre

En el hombre, la disminución del deseo sexual puede estar asociada al descenso de los niveles de testosterona relacionado con: la edad, la ansiedad, el cansancio, algunas enfermedades crónicas o al uso de determinados medicamentos, como algunos antidepresivos o antihipertensivos.

Además, hábitos como el sedentarismo, el consumo de tabaco, el exceso de alcohol o la falta de descanso también pueden afectar negativamente al deseo sexual tanto en hombres como en mujeres.

Cómo aumentar la libido y qué tomar para la falta de libido

Identificar la causa es fundamental para poder establecer el abordaje más adecuado y recuperar el bienestar sexual. Cuando la falta de libido está relacionada con el estrés o con el estilo de vida, pequeños cambios en los hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia.

  1. Descanso adecuado
  2. Practicar ejercicio físico de forma regular
  3. Seguir una alimentación equilibrada
  4. Comunicación con la pareja
  5. Identificar e intentar reducir los factores que generen estrés

Cuando estas medidas no son suficientes, algunos complementos alimenticios pueden servir de apoyo dentro de un abordaje integral. Un buen ejemplo de complemento para aumentar la libido en la mujer es:

  • Musa Vigor: formulado para contribuir al bienestar y la vitalidad femenina, especialmente en aquellas mujeres que experimentan una disminución del deseo sexual asociada al estrés, el cansancio o los cambios propios de determinadas etapas de la vida. Contiene maca y damiana, que contribuyen a estimular el deseo sexual, además de ashwagandha que ayuda a mantener un estado de relajación, y Ginkgo Biloba, que favorece un buen equilibrio mental y ayuda a mejorar la función sexual. Por otro lado, también consigue reducir el cansancio gracias a su contenido en óxido de zinc y vitaminas del grupo B.

Recuerda que si la falta de libido aparece de forma brusca, persiste durante varios meses o se acompaña de otros síntomas como dolor durante las relaciones sexuales, alteraciones hormonales o disfunción eréctil, es recomendable consultar con un profesional sanitario especializado para valorar su origen y recibir el tratamiento más adecuado.

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Nutrición y dietetica
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Julia Mendoza Murillo