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Lactancia y trabajo: cómo afrontar la vuelta sin presiones

Silvia Del Río
30 de septiembre de 2026
Lactancia y trabajo: cómo afrontar la vuelta al trabajo sin presiones

Septiembre llega con nuevos horarios, rutinas y responsabilidades. Para muchas madres, también supone afrontar un reto importante: la vuelta al trabajo durante el periodo de lactancia... ¿Es posible continuar con la lactancia materna? ¿Cómo organizar las tomas? ¿Hay que prestar especial atención a la alimentación y las vitaminas?

La respuesta es SÍ: lactancia materna y vuelta al trabajo pueden ser compatibles, pero no existe una única forma correcta de hacerlo. La clave está en encontrar una organización que se adapte a cada madre, a cada bebé y a cada jornada laboral, sin añadir más presión a una etapa que ya implica muchos cambios.

El desgaste físico y emocional de compatibilizar lactancia y trabajo

Volver al trabajo después del nacimiento de un bebé supone mucho más que recuperar una rutina profesional. Durante los primeros meses, el organismo continúa adaptándose al posparto y, si se mantiene la lactancia materna, sigue existiendo una demanda fisiológica importante. A esto se suman el horario laboral, los desplazamientos, noches sin dormir correctamente, nuevas responsabilidades y, en algunos casos, la necesidad de extraerse leche durante la jornada. Por eso, cuando hablamos de lactancia y trabajo, debemos alejarnos de la idea de que "hay que llegar a todo", porque debemos priorizar el descanso, la alimentación y el autocuidado. ¿Dejamos entonces a un lado la lactancia materna? No es necesario, pero hay que saber llevar la situación. De hecho, la OMS recomienda continuar la lactancia junto con la alimentación complementaria hasta los dos años, siempre que la madre y el bebé lo deseen.

Por qué el cuerpo necesita un aporte extra de nutrientes en esta etapa

Durante la lactancia materna, el organismo de la madre continúa teniendo unas necesidades nutricionales específicas. Producir leche, requiere energía y determinados nutrientes, por lo que una alimentación sana, variada y equilibrada es imprescindible para la salud de la mamá: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, alimenticos proteicos y grasas saludables ayudan a proporcionar nutrientes que el organismo necesita. Sin embargo, resulta interesante valorar un complemento alimenticio para la madre durante esta etapa, para así cubrir las necesidades nutricionales. Debe ser un complemento específico que aporte los nutrientes que la mujer necesita en esta etapa, las conocidas como vitaminas para la lactancia que nunca sustituirán una dieta saludable pero sí facilitarán el aporte de micronutrientes relevantes durante la lactancia.

Nutrientes clave para afrontar la fatiga de la jornada laboral

No existe una vitamina que por sí sola pueda solucionar la fatiga o el cansancio de una madre que vuelve a trabajar. Dormir poco, mantener la lactancia, retomar horarios y asumir nuevas responsabilidades son factores que influyen notablemente en los niveles de energía. Por ello, es vital prestar especial atención a algunos nutrientes esenciales para el organismo:

  • Hierro: un mineral relacionado con el cansancio. El hierro participa en el transporte de oxígeno, por lo que contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Vitaminas del grupo B. Muchas de las vitaminas del grupo B participan en procesos relacionados con el metabolismo energético y en el funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • Yodo. Contribuye al funcionamiento normal del tiroides.
  • Vitamina D, zinc y antioxidantes. Ayudan al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Los antioxidantes además también protegen a las células frente al daño oxidativo.
  • DHA: un omega-3 muy interesante. Su aporte durante la lactancia es muy importante, ya que contribuye al desarrollo normal del cerebro y ojos del lactante, siempre junto con una alimentación equilibrada.

Cómo organizar la alimentación y la suplementación en el día a día

Cuando llega septiembre, recuperar horarios puede convertirse en una auténtica odisea, pero la clave está en simplificar. En lugar de intentar establecer una alimentación perfecta, puede ser más práctico establecer una estructura sencilla:

  • Desayuno completo: combina hidratos de carbono con proteínas y fruta.
  • Comidas preparadas con antelación: el batch cooking puede facilitar mucho la organización laboral.
  • Snacks nutritivos: fruta, yogur, frutos secos, bocadillos...
  • Hidratación: tener siempre a mano una botella de agua.
  • Suplementación organizada: toma siempre el complemento alimenticio a la misma hora para que no haya olvidos.

En este aspecto, Femibion 3 Lactancia está especialmente formulado e indicado para acompañar las necesidades nutricionales de esta etapa. En su lista de ingredientes, podemos encontrar activos tan interesantes e importantes en esta etapa como folatos, vitaminas (A, C, D, E y del grupo B), hierro, calcio, yodo, zinc, selenio y colina. Además, incluye otra cápsula con DHA y luteína. Una de sus características diferenciales es precisamente la combinación de vitaminas y minerales en un comprimido, y DHA en una cápsula; lo que permite concentrar todos los nutrientes necesarios en una única toma. Así, se tomará 1 comprimido y 1 cápsula al día junto con una comida principal (almuerzo o cena).Además, Femibion 3 Lactancia incluye ácido fólico y L-metilfolato que, junto con el resto de activos de su fórmula, contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga, y a mejorar el metabolismo energético normal.

Otras claves de conciliación para una vuelta al trabajo sin presiones

La lactancia materna y el trabajo pueden convivir, pero la organización debe adaptarse a las circunstancias y necesidades reales de cada familia.

  • Planifica la vuelta, dejando espacio a la improvisación. Valora antes de la vuelta al trabajo cómo puedes organizar las tomas durante la jornada laboral, quién cuidará del bebé y si necesitarás extraerte leche.
  • Conoce tus opciones para mantener la lactancia. Muchas madres optan por extraerse leche para que durante la jornada laboral otra persona pueda ofrecérsela al bebé.
  • La lactancia no es una prueba de rendimiento. Puede existir mucha presión alrededor de la idea del tiempo que debes mantener la lactancia materna pero, si necesitas ajustar horarios, recurrir a ayuda externa o modificar la estrategia inicial no significa que estés haciendo las cosas mal, sino que estás adaptándote.
  • Pide ayuda cuando la necesites. El apoyo profesional puede ser muy útil y necesario si aparecen dudan. Matronas, médicos, enfermeros, farmacéuticos o asesores de lactancia, pueden ser tus grandes aliados.

Y recuerda, cuidarte también es parte del plan. Porque cuidar de tu bebé, también es cuidar de ti. Aliméntate bien, hidrátate, descansa siempre que sea posible y reserva pequeños espacios para ti.

Dermocosmética

Silvia Del Río

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