Fiebre del Nilo occidental: síntomas y tratamiento
Última Actualización: 6/10/2025
/ Publicación: 30/9/2025

Esta zoonosis emergente, solo con la picadura de un mosquito, puede afectar a tu caballo. Te explicamos hoy todo sobre la Fiebre del Nilo occidental, enfermedad con algunos casos recientes en el sur de la península.
¿Qué es la fiebre del Nilo?
La fiebre del Nilo Occidental (FNO) es una enfermedad viral zoonótica transmitida principalmente por la picadura de mosquitos infectados. Aunque afecta principalmente a aves, los caballos pueden ser uno de los animales susceptibles al virus, y en algunas regiones, la enfermedad ha causado preocupación debido a su impacto en la salud equina.
Zoonosis en humanos ¿Qué son y cómo se transmiten?
Los caballos pueden ser infectados con el virus de la fiebre del Nilo Occidental (FNO) al ser picados por mosquitos que han picado previamente a aves infectadas. Con brotes esporádicos en humanos que siguen un patrón de transmisión estacional, con la aparición de los primeros casos en verano y prorrogándose hasta el otoño.
Cuando hablamos de zoonosis en humanos nos referimos a enfermedades infecciosas que se transmiten de animales a personas. Los agentes causantes pueden ser bacterias, virus, parásitos o incluso agentes no convencionales, y la transmisión ocurre por contacto directo con animales, a través de alimentos, agua o el medio ambiente contaminado.
Tipos de zoonosis
Zoonosis directa: Se transmite por contacto directo con animales, a través de saliva, picaduras, mordeduras o el aire.
Zoonosis indirecta: Requiere un vector o intermediario, como mosquitos, garrapatas o alimentos contaminados.
Zoonosis víricas: Ejemplos incluyen rabia, ébola, gripe aviar y fiebre amarilla.
Zoonosis bacterianas: Como salmonelosis, tuberculosis y peste bubónica.
Zoonosis fúngicas: Tiña, criptococosis o histoplasmosis.
Zoonosis parasitarias: Toxocariasis, leishmaniasis, sarna y pulgas
Fiebre de West Nile ¿cuáles son sus síntomas?
La mayoría de las infecciones son asintomáticas (80%). En caso de presentarse, la manifestación más seria de la infección es una encefalitis que ocurre tanto en humanos como en caballos.
Síntomas en caballos
Afecta principalmente al cerebro y al sistema nervioso periférico. La enfermedad puede progresar hasta manifestar convulsiones e incapacidad para permanecer de pie. Aproximadamente un tercio de los animales que se infectan mueren, recuperándose el resto. Los principales síntomas de la fiebre del Nilo son:
Productos destacados
- Fiebre
- Falta de apetito
- Letargo (fatiga o debilidad)
- Descoordinación (ataxia)
- Temblor muscular
- Depresión
- En casos graves, parálisis o muerte
Síntomas en humanos
Entre los seres humanos, los casos de Fiebre del Nilo son aproximadamente, del 80%, aunque solo entre un 20% y un 40% desarrollan la enfermedad. La mayoría de ellos son asintomáticos, pudiendo llegar a presentar fiebre moderada, dolor de cabeza e inflamación ganglionar. En las personas de mayor edad podrían aparecer complicaciones, como encefalitis u omeningitis aséptica.
Diagnóstico y prevención
El diagnóstico se realiza generalmente a través de pruebas serológicas (como ELISA) o PCR, que detectan la presencia del virus o de anticuerpos en la sangre del caballo, o mediante reconocimiento de los síntomas.
La prevención vendría de la mano de las siguientes vías:
Vacunación: Existen vacunas para la fiebre del Nilo Occidental que son efectivas para prevenir la infección en caballos. Estas vacunas forman parte del protocolo de vacunación en muchos países, especialmente en áreas donde el virus es más común.
Control de mosquitos: Reducir la exposición a los mosquitos es clave. Esto puede incluir el uso de mosquiteras, máscaras protectoras, repelentes, sprays y la eliminación de áreas de cría de mosquitos (como en aguas estancadas).
¿Hay tratamiento para la fiebre del Nilo?
No hay un antiviral específico para el tratamiento de la fiebre del Nilo Occidental. El tratamiento suele ser sintomático, dirigido a aliviar los síntomas y a apoyar al caballo durante su recuperación. En casos graves, los caballos pueden necesitar atención veterinaria intensiva, que podría incluir fluidoterapia, medicamentos antiinflamatorios y apoyo para la respiración o el movimiento.
Por lo tanto, la vacunación y las medidas preventivas son esenciales en áreas endémicas. Si tienes caballos o trabajas en un entorno donde el riesgo de fiebre del Nilo Occidental es elevado, es fundamental hablar con un veterinario para asegurarte de que tus caballos estén protegidos adecuadamente.










